Podemos construirlo de nuevo. Mito (Aegithalos caudatus). Colmenar Viejo, Madrid. 28-8-2018


Oculta el nido recubriéndolo de telas de araña. Lo forra de plumas que recoge en cualquier lugar, se lleva trozos de liquen y musgo y lo edifica desde dentro, como un alfarero que hiciera crecer en torno a su mano el continente de una vasija. Este maestro constructor posee sin que sepamos muy bien cómo, la sabiduría de los materiales para elegir sólo aquellos que hacen posible criar saludables a sus hijos. Sabe de arquitectura bioclimática, de resistencia de materiales, de tensión de estructuras y sin embargo; no enferma de apego. No se instala satisfecho a disfrutar toda su vida de la misma casa en el mismo árbol. Cada año, comienza alegre un nuevo nido y desde Reino Unido se observan cambios. Si no hay líquenes usa pedacitos de plástico. Si las tormentas de marzo destruyen antes de tiempo su casa, optimista comienza de nuevo. Los ornitólogos maravillados han descrito el proceso: el mito construye un nido de 6.000 piezas con cuatro materiales y 14 gestos. 
TextoColaboración. Maribel Orgaz

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