Antes del hombre, el pato. Ánade real (Anas platyrhynchos). Guadalix de la sierra 25-12-2016


El Quinto día aparecí sobre la Tierra, dice el texto sagrado, junto a la otras aves, los peces y las criaturas marinas, después de haber sido creados la luz y la oscuridad; aunque en otros lugares alejados, la leyenda dice que la divinidad me ordenó sumergirme para traerle fango en el pico y con él, hacer las montañas. Así que en ese lugar, en el que los hombres habitan estepas heladas, creen que sólo Dios y el mar existían antes que los patos. Ni siquiera el hombre, ni siquiera el demonio. Antes existían los patos. Una coincidencia extraña que debería hacer pensar en una Tierra en la que, los atentos dioses que la crearon y poblaron nunca dejaron para el final a la trucha o al árbol, a la hierba o la hormiga como sí lo hicieron con el hombre, ese último habitante al que tantas veces le es necesaria recordar que fue puesto aquí tras todos los demás.
TextoColaboración. Maribel Orgaz

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